Orden para: 

Ccarro de compras vacío Carro de Compras
 
Del 27 al 29 de Enero

PARECIDO A LA FELICIDAD


Primera obra de Alejandro Sieveking y Víctor Jara vuelve a casi 60 años de su estreno

“Parecido a la felicidad”, montaje de egreso de la Escuela de Teatro de la Universidad de Chile estrenado en 1959, regresa a escena de la mano del director Francisco Albornoz el 5 de mayo en el Teatro de la Universidad Finis Terrae.


Con un elenco formado por Carmina Riego, Emilio Edwards, María Jesús Marcone y Mario Avillo, vuelve a escena un éxito teatral escandaloso y revolucionario para su época, el que estuvo cinco años en cartelera y giró por el continente.


La obra “Parecido a la felicidad” (1959) de Alejandro Sieveking, fue el debut en la dirección de Víctor Jara. Se trató de un montaje de egreso de la Escuela de Teatro de la Universidad de Chile, que marcó a esta brillante generación de estudiantes y a Bélgica Castro, entonces profesora de ambos y en adelante, musa exclusiva de uno de los dramaturgos chilenos más prolíficos.


El 5 de mayo en el teatro de la Universidad Finis Terrae, con un elenco formado por Carmina Riego, Emilio Edwards, María Jesús Marcone y Mario Avillo, y bajo la dirección de Francisco Albornoz, vuelve a escena este éxito teatral escandaloso y revolucionario para su época, montado excepcionalmente en el Teatro Antonio Varas (reservado para obras profesionales), ganador del premio a la mejor obra de 1959 en el Concurso Nacional de la Municipalidad de Santiago y transmitida en 1964 por televisión, tras cinco años en cartelera y una gira por gran parte de América Latina.


“La gracia de esta obra es que Alejandro y Víctor la hacen a los 25 años, en el año ‘59, cuando los teatros universitarios eran templos sagrados. ‘Parecido a la felicidad’ quiebra ese teatro realista pero acartonado, basado en el cine clásico estadounidense, echando mano a algo que no existía en Chile, un neorrealismo inspirado en las nuevas corrientes cinematográficas de Europa, haciendo un teatro menos burgués y más cotidiano”, explica Francisco Albornoz.


El director ha trabajado directamente con el autor, Alejandro Sieveking, sobre una trama centrada en el triángulo amoroso entre Olga, el Gringo y Víctor. La acción ocurre dentro de un solo espacio, el departamento del Gringo, chofer de microbús, donde la joven vendedora se ha ido a vivir pese al disgusto de su madre. Víctor viene a quebrar la precaria armonía entre la pareja, pero se aleja por respeto a la amistad y Olga, a pesar de que el Gringo le propone matrimonio, lo abandona.


“La obra muestra a la clase media más fulgurante momento. Una clase que viene de provincia, con acceso a los seminarios, a las fuerzas armadas, que estudia, que van a viajar y conocer otros países. Ese Chile republicano va a dar un salto social y en unos años Allende llegará al poder. Es el momento de la historia en que todo está a punto de pasar”, comenta Albornoz.


Por otro lado el director se refiere a la importancia de Víctor Jara en esta obra, proceso que ha conocido de la boca del propio Sieveking. “Ensayaban la obra toda la mañana, Víctor le hacía cambios y a mediodía, Alejandro rescribía la obra. Eso es mágico, porque en el texto está la dirección de Jara. Pasa lo mismo con Chéjov: lo que consideramos sus grandes obras, son los textos que quedaron después de ser montados por Stanislavsky. Hay una versión que es el doble de otro”, sostiene el director.


Albornoz lleva más de una década trabajando en la “reconstrucción” de obras clásicas de Chéjov, como “Tres hermanas” (2001) y “El jardín de los cerezos” (2006); de Shakespeare, con puestas en escena como “Relato del mar” (Romeo & Julieta) en 2002, “Antes del mar” (Lear) en 2004, “Mar” (Julio César) en 2005 y “Cuerpos y pequeñas cosas” (Hamlet) en 2013; y de Bernard Marie Koltés, con “Idea para una historia de violencia”, versión libre de Roberto Zucco.


FICHA
Dramaturgia: Alejandro Sieveking.
Dirección: Francisco Albornoz.
Asistencia de dirección: Eduardo Vásquez
Elenco: Carmina Riego, Emilio Edwards, María Jesús Marcone, Mario Avillo.
Diseño: Catalina Devia.
Iluminación: Andrés Poirot.
Producción: Anneli Huber.

.